El príncipe de capa caída
Bienvenidos a la Pequeña España
Andrew Moundbatten Windsor, antes conocido como Príncipe Andrés, duerme esta noche en chirona. Ha sido detenido en el día de su cumpleaños por la policía británica.
No ha sido arrestado por haberse acostado con menores, no, no. Ha sido detenido por haber filtrado información confidencial a un tal Jeffrey Epstein cuando Andrés era embajador comercial del Reino Unido.
En 2010, cuando Epstein ya estaba imputado, Andrés le envió varios correos con documentos secretos a raíz de sus viajes a Singapur, Vietnam, Hong Kong y China.
Varias semanas más tarde repitió mandando un correo después de una reunión altamente confidencial en la que proponía realizar inversiones en una región de Afganistán controlada entonces por el ejército británico durante la guerra entre la coalición internacional y los talibán. Por cierto, talib es el singular, talibán es el plural. Para que lo sepáis.
Bien. Es el primer miembro de la realeza británica arrestado desde 1647. El primero fue el rey Carlos VII y le cortaron la cabeza. A Andrés no le pasará lo mismo, pero se enfrenta a una sentencia de cadena perpetua por revelar secretos de estado. Yo no creo que se aplique la ley rigurosamente, pero cabe destacar que su hermano, el rey, se ha distanciado desde antes de ser coronado.
Andrés era el favorito de la difunta reina Isabel II. Es un pervertido, eso lo sabe todo el mundo, pero aquí hablamos de otra cosa. Antes de convertirse en rey, el entonces Príncipe de Gales, Carlos, avisó a su madre de la necesidad de apartar a su hermano de los casos más importantes porque no era de fiar. E Isabel, la reina, cometió el error de no escuchar a su hijo y proteger contra viento y marea a su favorito, como el rey Juan Carlos con su hija Cristina.
El asunto es interesante porque demuestra que, a pesar de la deplorable situación de Gran Bretaña, todavía conserva un poco de dignidad y hoy ha demostrado que nadie está por encima de la ley. Ni siquiera voy a hablar de Marlaska, o del hermano o de la mujer de Pedro Sánchez. Sólo digo que, a pesar de lo piratas y mentirosos que son los británicos, porque son lo peor de lo peor, de hecho, son responsables de casi todos los conflictos que se producen hoy en día por el mundo, pero en muchos aspectos, el Reino Unido es un referente en lo que se refiere a la democracia.
Y, bueno, ya os dije que Epstein era un espía que trabajaba para Israel. Y que el informe Epstein está en manos de Israel y de Donald Trump, y no hay que más que ver el perfil de los que están cayendo como moscas. Ministros socialistas, un antiguo príncipe pedófilo y corrompido, el matrimonio Clinton, Bill Gates. Por cierto, el sifilítico de la informática acaba de cancelar su presencia en la cumbre de la India. Blanco y en botella.
Esta noche Andrés está de capa caída, pero eso es el árbol que esconde el bosque que hay detrás. Aquí estamos asistiendo a una operación mundial para neutralizar a todos los activos que pudieran perjudicar de una manera u otra el nuevo orden mundial.
Hasta pronto