El dedo en la llaga

Bienvenidos a la Pequeña España

Al final puse el despertador y me levanté para ver qué pasaba. Tendría que haberme quedado en la cama.
Bueno, Trump ha extendido el alto el fuego. Irán tiene entre tres y cinco días para proponer un acuerdo conjunto. O sea, sigue poniendo el dedo en la llaga porque sabe que el régimen está dividido. ¿Y qué ha hecho la línea dura? Pues atacar tres barcos en el estrecho de Ormuz, uno de ellos ha sufrido daños espectaculares. Esto no es un mensaje para los americanos, sino para los moderados del régimen. Mientras se pelean entre ellos siguen perdiendo quinientos millones diarios y los americanos no tienen que hacer nada. Es decir, están ganando la guerra sin disparar un tiro, por ahora, porque esto no ha acabado.
De hecho, los americanos han respondido abordando dos buques chinos, un petrolero que se dirigía a China y un carguero con materiales de todo tipo que iba a Irán. Esto demuestra la duplicidad del régimen chino. Por un lado, se pone al lado de Paquistán para organizar negociaciones de paz, y por otro organiza una flota fantasma para evitar el bloqueo americano. Y esto también demuestra otra cosa, que los servicios de inteligencia de Estados Unidos funcionan estupendamente.
Mientras todo esto pasa, la OTAN está contando los pétalos de una margarita. Vamos o no vamos. Hay que ser cobarde y desagradecido. Lo que la OTAN tendría que haber dicho desde el principio es lo siguiente: Mira, Donald, estamos contigo en el estrecho de Ormuz, moralmente hablando, y nosotros nos encargamos de vigilar a los rusos en el frente oriental europeo. Trato hecho, todos contentos y no hay más. Pero, no. Entonces Macron y Starmer, los faros de la libertad occidental han anunciado una enésima reunión para hablar de lo que harán en el futuro en el estrecho de Ormuz. Y hay gente, muchos periodistas, que les compran la moto.
Es decir, mucho ruido y pocas nueces. Pero Trump se lo está pasando pipa y se dedica a llamar personalmente a los programas de televisión occidentales para ofrecer su punto de vista. Ha llamado a una francesa, un británico, un australiano, y a todos les ha dicho que están preparados para bombardear Irán, pero que la pelota está en el tejado de Irán, siempre dividiendo y siempre venciendo.
Y el mundo gana e Irán pierde porque su estrategia de hacer perder el tiempo a todo el mundo ya no funciona.
Y entretanto, en silencio y con discreción, Israel sigue eliminando objetivos, esta vez, se ha cargado a uno de los cerebros del ataque del 7 de octubre. Pepinazo y al paraíso de las 72 vírgenes.
Por hoy esto es todo.
Hasta pronto

Publicado el 22/04/2026
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